HACKEA TU CABEZA, ELLA ENGAÑARÁ A TUS PIERNAS

25 Sep HACKEA TU CABEZA, ELLA ENGAÑARÁ A TUS PIERNAS

Viajando sobre una bicicleta cargado como una mula te encuentras con duras subidas, vientos en contra o calores sofocantes que pueden ponerte en jaque mate si no estas con las piernas finas, pero sobretodo con la cabeza despejada.

Por supuesto que si no te has hidratado, alimentado, dosificado bien o simplemente no tienes un buen día, el físico es el que manda y te puede enviar una pájara a la primera cuesta. Pero estando todo en orden, el que gestiona todo es el cerebro y él también te puede derrotar.
Con mi humilde experiencia he aprendido que hay maneras de hackearlo o “educarlo”. Aquí os comento algunas de las más freaks, aparte de las motivaciones típicas de: “¡Venga que tu puedes, vamos campeón”:


Recuerdo que Kilian Jornet en una entrevista contaba de que durante sus duras ultra trails, imaginaba que le perseguía un oso o huía de algún malvado para aguantar despierto o forzar la maquina en algunos momentos clave. En mi caso no hace falta ir al limite pero si ir jugando un poco con la cabeza.

Sin ir más lejos, hace una semana, me enfrenté a una jornada de esas que pueden desesperarte. El terreno era un ripio muy arenoso (fijaos en rueda delantera en la foto) que te hacía resbalar en las cuestas pronunciadas, ir muy lento y cauteloso en las peligrosas bajadas y trotar pesada y lentamente en las eternas rectas. Una pizca de viento en contra, dos cucharadas de sol sofocante, un chorrito de agua calentita y ya tienes el coctel perfecto para que Gollum te susurre al oído que es durísimo y no puedes más.

Tanto en ese caso como en las duras rampas de los Andes Bolivianos, al final todo es pedaleáble pero hacerlo sufriendo y quejándote no es lo mismo que de buena onda y motivándote o auto-engañándote un poco. Al grano, hackea, técnicas (prohibido reírse ;P ):

TÉCNICA “INDURAIN”:

Madre mía señores telespectadores, ahí está Albert Sans, en primera posición de la vuelta al mundo en bicicleta, ya van más de 4 años de carrera y sigue en primera posición con una ventaja que esta rompiendo todos los records. Mientras, el grupo perseguidor y los escapados aun siguen atascados por donde este titán ya pasó hace semanas, hoy sigue con su constante ritmo superior al del resto, manteniendo e incluso ampliando las distanciaaaaaas….

Si, me “flipo” y creo que voy el primero de una cursa o etapa, que mi ritmo no es lento sino que es una autentica apisonadora constante comparado con los demás y voy arañando segundos en cada apretón de riñones. Me imagino a los “perseguidores” quejándose y sufriendo en el ripio y la arena (justo la actitud que estoy intentando dejar atrás), sudando y desencajados mientras yo y Ona estamos más inspirados y con energía que nunca para seguir a buen ritmo.

Lo bueno es que yo soy un ciclista lento y tranquilo, Ona y mis cositas pesan unos 65kg, seguro que todo el mundo en la realidad me dejaría atrás y cuando he viajado en grupo las he pasado canutas para aguantar algunos ritmos, pero eso yo no lo veo, yo veo lo que quiero y mis piernas se lo van creyendo poco a poco, se sienten más fuertes e incluso aumentan el ritmo. Ok, con los años de nómada me estoy volviendo un poco más loco, pero ¡funciona! ;P

Curva Vallegrande_Snapseed

TÉCNICA “MORDOR”:

La jornada que os comentaba el otro día transcurría cerca de la costa donde uno puede creer que el terreno va a ir llaneando y con unas pocas “cuestas”, pero eso no es siempre así, incluso es peor porque cuando se construyen carreteras en montaña o para salvar puertos se hacen a consciencia buscando un recorrido más progresivo y estudiado, mientras que en la costa, por carreteras secundarias o terciarias, tiran líneas rectas sin complejos con “sube y bajas” terribles para salvar los ríos o lomas que en esta zona de Brasil por ejemplo son muy abundantes.
Me he encontrado con auténticos mini Tourmalets de ripio en cada esquina. Terreno rompe piernas del bueno en el que he usado la siguiente técnica:

Me imagino que esa subida “terrible” solo es la primera “leve” de un puerto gigantesco y durísimo. Visualizo una gran montaña con unas rampas épicas más allá y nieve y niebla en la cima tras horas de esfuerzo, que dejan a esa primera a la que me enfrento en una tontería que va a durar un abrir y cerrar de ojos. Mordor viene después, eso apenas es una parte fea de “La Comarca” y mientras imagino todo eso, prácticamente ya me la he quitado de encima.


TÉCNICA “OSHO”:

DCIM110GOPROCuando encaro una subida dura, es obvio mirar hacia adelante no es la mejor idea y es más aconsejable clavar los ojos cerquita donde parece todo plano y mandar la mente a otro lugar. Se asemeja a meditar, el cuerpo va trabajando por un lado y la mente se relaja andando por otros lugares desconectando los cables que unen cuerpo y mente para no focalizarse en el esfuerzo o “dolor”.

Me “voy” a los momentos buenos que esperan cuando me pegue un baño al llegar donde sea o cuando mire una peli en el iPad por la noche en la tienda. La mente se evade y los metros van pasando por debajo sin dolor. Ooooommmmm.

*También puedes evadirte más terrenalmente pensando en el siguiente post, canción, fotografía, idea Noguera, o escuchar tu podcast o músicas favoritas.

TÉCNICA “EUCALIPTUS”:

Mi yayo siempre me daba pequeños caramelos de eucaliptus como premios o regalos puntuales. Yo pedaleando llevo bananas, frutos secos o dulce de leche, que combinados con maestría pueden hacer de Ferrero Rocher de las cunetas… pero si veo que me espera una dura jornada, me compro algún caprichito distinto en forma de premio. Algunas galletas especiales del pueblo por donde paso, o un kit “vermutillo” para una pausa de lujo a mitad de la calurosa mañana.

Entonces cuando las cosas se ponen mal, pienso: “Venga vamos, que en un par de horitas te vas a parar en algún paraíso y te das un homenaje antes de seguir y ya habrá pasado lo peor”. O directamente si la jornada es épica pienso en darme una cena especial en el pueblo al que llegue. Los viejos “premios” de toda la vida funcionan.

TÉCNICA “KIT TE NECESITO”:

Bajada serpiente bicicletaYa quisiera Michael Knight a Ona en lugar de Kit, el coche fantástico.

No se lo contéis a nadie, pero Ona tiene un motor invisible que hace que los 200 kilos con los que me ha castigado la organización por haberme saltado un control de cursa, ahora solo pesen 60 kg. También tiene unos pequeños turbos para las partes finales de las subidas, y además tira del equipo cuando las cosas están feas. Me informa de los baches, elige la mejor trazada, siempre esta dispuesta a echarme un cable y nunca me da problemas mecánicos a no ser que sea por boicot del equipo contrario, cosa que nos motiva a luchar y aumentar la ventaja en la cursa… Shhhhhhhhh.

TECNICA “POMODORO”:

La técnica Pomodoro es muy conocida en el mundo de la productividad personal. Se trata de hacer intervalos de trabajo de 25 minutos separados por pausas para concentrar esfuerzo y atención en las tareas gracias a esos golpes de tiempo acotados.

Adaptada al VIDAJE es quizás de las más efectivas. No es lo mismo pensar en 70 km duros, que en: 10 de arrancar tranquilamente que pasan sin darte cuenta calentando motores, más los 5 siguientes que ya te llevan a la primera paradinha y a la mitad de los 30 que quiero asegurar por la mañana. Los 15 siguientes son los que hay que “trabajar” más pero con el caramelo de parar a comer en el horizonte o hacer un kitkat en algún lugar lindo, se ganan sin problemas. Cumplidos los primeros 30km me doy cuenta de que como he madrugado para no comerme las peores horas de sol, todavía es pronto para la comer y pedaleo un poco más totalmente relajado disfrutando y acercándome al lugar donde voy a parar realmente. Incluso puedo pegarme un buen baño si hay playa o rio etc… luego un descansillo, incluso siesta y ya estamos “reiniciados“.

Quizás llevo unos 40km pero el deposito ya esta lleno y gran parte del deber está cumplido. Después de comer sigo mi camino, más ocioso si cabe, con toda la tarde por delante para pedalear tranquilo, pararme en los sitios bonitos, tirar fotos, rematar los km que quedan o incluso si antes llego a un lugar lindo que me gusta y creo que conseguiré hospedarme, dejar la jornada ahí.

Yo viajo y pedaleo para disfrutar de los sitios y las experiencias, no para avanzar y sumar kilómetros como objetivo, soy más nómada que viajero, más paseador que cicloturista. Un día encontré un rincón genial a 5 km de la partida y ahí me plante dos días a disfrutar. ¿Porque no?

Hay otros días que el paisaje es más monótono y puedes llegar a pedalear más de 100 km. Sean los que sean, troceándolos pasan mucho mejor.

miedos cicloturismo

TÉCNICA “POMOMAPA”:

Es la misma que la Pomodoro pero con los mapas. Jugando con la visión satélite en la que podemos ver los detalles reales de la ruta, y el perfil de “sube y bajas” de esta. Puedes dividir el día en paradas y lugares “chulos”, no es lo mismo hacer un stop en una cuneta en mitad de la nada que frente a una laguna que sin saberlo estaba a solo 500 metros en un caminito interior. Muchas veces rebusco el mapa pequeños rinconcitos secretos para marcarlos como posibles paradas/premio para repostar y relajar bajo la sombra. He descubierto rincones increíbles que sin ese rastreo previo habrían pasado desapercibidos.

Hay más juegos con los que entretenerse... buscar los mejores trazados de curva, llevar los cambios más adecuados,  o medias de velocidad más constantes, etc…
Seguro que vosotros tenéis algunos truquitos y técnicas más, ¿me las contáis?

¡Comenta, vidaja, comparte! GRACIAS 😉

Comenta via facebook:

2 Comments
  • Eliana
    Posted at 19:02h, 07 noviembre Responder

    Ola Albert,

    Que Deus te acompanhe nesta jornada. Delegacia de Polícia.
    Itaberaba-Bahia Brasil

    • albert
      Posted at 21:55h, 07 noviembre Responder

      Obrigado por la hospitalidade compañia! 😉

Post A Comment